viernes, 29 de agosto de 2014

Queridos lectores:


Desde que entré como consultor a una ONG financiada por World Resource Institute he tendio poco tiempo para continuar blogeando. Un sábado a la noche viene bien para leer lo mismo el blog de Gerardo Esquivel, que para comentar con Eduardo Rodriguez-Oreggia el objetivo de mi blog. Así que me sugirió escribir sobre su nueva computadora. Obvio que no haré eso. Pero si se ubicó automáticamente en el discurso del rancho electrónico. A "el Doc", como le llamamos en el IIDSES, le pareció re-interesante hacer notar su versión de su propio "rancho electrónico".

Siendo de Papantla cuando va su tierra acude a la central de autobuses del Norte, un lugar horrible y tercermundista con ganas, si alguien a transitado por ahi a las siete de la mañana entenderá de taqueros y tamales fritos entre banquetas grasosas y mojadas. Después se aborda un elegante autobús Marco Polo, los mejores de América Latina de acuerdo a la revista Global Economy, ensamblados en Brasil, desplazaron hace más de diez años a cualquier producto DINA... la globalización. Luego de atravesar comodamente la mala planeación urbana de los arrabales del norte de la ciudad, el autobús toma una autopista que maravillosamente hace que su viaje dure tres horas, hasta que una salida mal diseñada se convierte en un cuello de botella que mata la eficiencia de tan costosa ruta. Todo ello convierte un viaje de tres en una tortuosa travesía de cinco horas, es decir, aumenta en 66% el costo de una pretendida eficiencia ganada (perdida).

Bahh, en este país todo está mal diseñado. Viajas en un autobús hecho por una de las cien compañías mas competitivas de la región para llegar con una super computadora y tu doctorado en LSE a un pueblo mágico, Patrimonio de la Humanidad. Papantla, con su Tajín y su Tecolutla.

¿No es este entonces un gran rancho electrónico?

El subfijo 'WO en el zapoteco antiguo (YALÁLAG):



Llevo ya un rato pensando que no puedo dejar de escribir acerca de una idea que ronda mi cabeza. El subfijo WO da un sentido de sagrado, eterno, infinito, remoto en el tiempo, muy antiguo, lejano, distante, poderoso, inmenso, enorme, titánico.  Veamos el ejemplo de las siguientes palabras:

Gwzi'o  ó Gwzi-WO  (Fuego en la tormenta, se refiere a la deidad Cocijo)
Beh-wo (luna, que en zapoteco istmeño se transformó en la declinación castellanizada beuu)

A si vez tiene palabras o nombres propios como el de reyes que derivaron de esas palabras originales del zapoteco antiguo y que  en el zapoteco del valle del S. XVI dio origen a nombres como el del Rey Cosijo-eza. Donde eza se refiere a "cigarro" o tal vez "pipa" o sea una metáfora de "humo".

Otros casos:

Niss Tao o Nissa'-Ta-WO (en zapoteco de Yalálag) a Nisa-Dó (en la declinación castellanizada istmeña) para referirse al mar Nassa' (agua) y Ta-wo a inmenso, infinito, inconmensurable.

(Bi ) shurtz ta-WO-lló (gule) para referirse a los ancestros, a "los abuelos de hace mucho antes" y que nuevamente en su declinación istmeña castellanizada se dice bixhorze; así hay muchos más ejemplos más.  

De esto quiero rescatar dos cosas.  La primera es la cosmogonía que existía detrás de este subfijo en los pueblos del valle no aristocráticos o dominantes, pero que desde luego fueron menos contaminados que los pre-istmeños antes de su migración hacia el istmo.  Los primeros grupos se dispersaron hacia el norte del valle de Oaxaca y los segundos huyeron de Monte Alban a la llegada de los Mixtecos a finales del S. XV de la era moderna.  La segunda es que en lo últimos 20 años el zapoteco istmeño se ha amnejado en los sitios arqueológicos del valle de Oaxaca como el idioma original, siendo éste y lamentablemente una reminiscencia impura de la verdadera lengua que afortunadamente los primeros zapotecos de la sierra norte sí lograron guardar en el idioma.